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En una invitación exclusiva a los profesionales del vino y sus respectivas delegaciones, la viña presentó su nuevo ícono y ofreció un festín culinario con los mejores sabores chilenos y latinoamericanos.
Cincuenta y un candidatos, un campeón, cientos de vinos catados, una verdadera maratón corrida por los mejores sommeliers del mundo. El escenario fue un Chile post-terremoto, un país en ese rincón de Sudamérica encerrado por la Cordillera de Los Andes y el Océano Pacífico, un paraíso vitivinícola por la variedad de sus valles y microclimas. El resultado fue una fiesta eno-gastronómica en honor a una delegación de más de 200 personas de 55 países. Así se celebró la treceava versión del concurso tri-anual donde se elige al mejor sommelier del mundo.
Viña Santa Carolina aprovechó esta oportunidad para hacer un “avant premier” de su nuevo ícono, “Herencia”, un Carmenère del mítico Peumo, en el valle del Cachapoal, saliendo al sur de Santiago hacia la Cordillera de la Costa. Este es un vino que responde a la tradición histórica de la viña, que honra a sus antepasados y que es el resultado de la búsqueda constante de la excelencia e innovación del grupo enológico.
Y la recepción fue vibrante, una velada donde extranjeros y nacionales compartieron muestras de la gastronomía chilena, más de una decena de vinos del portafolio de Santa Carolina, música, cigarros, experiencias y percepciones enológicas. Esto ocurrió en el restaurante del famoso chef Emilio Peschiera, quien invitó a todos los comensales y pasearse por las estaciones de comida oliendo, preguntando, ensuciándose las manos!
“Herencia” será lanzado oficialmente durante la “London International Wine Fair”, entre el 18 y 20 de Mayo 2010, y presentado en Asia durante la Vinexpo Hong Kong.